El 26 de marzo se conmemora el Día Mundial del Clima, fecha proclamada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) con el propósito de crear conciencia global sobre la importancia del clima y los efectos del cambio climático en la vida humana y en los ecosistemas. La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (1992) estableció esta jornada como un llamado permanente a la reflexión y a la acción. El clima, entendido como el conjunto de condiciones atmosféricas que caracterizan una región durante largos periodos de tiempo, constituye un elemento esencial para la agricultura, la pesca, la salud y el bienestar de las comunidades.
En las últimas décadas, el planeta ha experimentado transformaciones profundas derivadas del desarrollo industrial y del crecimiento poblacional, generando consecuencias como el efecto invernadero, el calentamiento global, la contaminación ambiental y la afectación de la capa de ozono, con impactos negativos en los ciclos naturales de la Tierra. Leer más
¿Alguna vez han escuchado la palabra “Papanicolaou”? Pues se trata en realidad del apellido de un gran hombre, de origen griego, que con sus investigaciones y conocimientos, aportó un importante descubrimiento a favor de la salud de la mujer, su nombre: George Nicolas Papanicolaou.
Bajo el lema “Podemos poner fin a la TB: Impulsados por la atención primaria de salud, la innovación y comunidades comprometidas”, este 2026 nos recuerda que la lucha contra la tuberculosis (tb) comienza en el lugar más cercano: nuestra familia, nuestro barrio y nuestra escuela. En Cuba, como en muchos países de la región, la mayoría de los casos de tuberculosis infantil se originan en el hogar, donde los niños mantienen contacto cercano y prolongado con adultos que padecen TB activa. Según la OMS y la OPS, los menores de 5 años que conviven con un caso confirmado tienen un riesgo significativamente mayor de infectarse y desarrollar formas graves de la enfermedad, especialmente los menores de 2 años. La persona que transmitió la bacteria no fue un extraño en la calle ni un compañero de escuela: en la mayoría de los casos, fue un adulto que vive con ellos, muchas veces sin saber que tenía la enfermedad.
En 1950, el epidemiólogo Richard Doll publicó en el British Medical Journal un estudio que cambiaría la historia de la medicina moderna. Mientras investigaba las causas del dramático aumento del cáncer de pulmón en Gran Bretaña, Doll sospechaba inicialmente que la culpa era del asfalto de las carreteras o del humo de los automóviles. Lo que encontró lo dejó sorprendido, el 99,7 % de los pacientes con cáncer de pulmón que estudió, eran fumadores. El propio Doll, que fumaba en pipa, apagó su tabaco esa misma tarde y no volvió a encenderlo jamás. Vivió hasta los 92 años.
Cada 20 de marzo, el mundo se une para celebrar el Día Mundial de la Salud Bucodental. Lejos de ser una conmemoración, esta fecha se ha convertido en el altavoz global más importante para recordarnos que la salud de nuestra boca es un pilar fundamental de nuestro bienestar general. Para la edición de 2026, el lema elegido por la Federación Dental Internacional (FDI) es: “Una boca feliz es… una vida feliz”. Sonrisa para toda la vida y celebrar la vida. Su objetivo es la prevención, hábitos diarios sencillos pueden marcar la diferencia para toda la vida y llamar la atención de las personas en el tiempo que le dedican a su salud bucal.
La mayoría de las personas saben que nacen con dos riñones, algunas que con un solo riñón podrían vivir, pero ¿acaso saben que si ambos dejan de funcionar sería muy difícil sobrevivir?



