La maternidad suele describirse como una de las etapas más significativas en la vida de muchas mujeres, todo comienza cuando una célula masculina llamada espermatozoide, se une a una célula femenina llamada óvulo, en el maravilloso proceso de fecundación. Pero ¿alguna vez te has preguntado dónde se origina esa célula femenina tan especial? Pues los óvulos nacen de los ovarios. Tan importantes son los ovarios en la mujer, que definen su fertilidad, a través de la célula de la cual se origina la vida. Por lo que representan, merecen toda nuestra atención a lo largo de la vida, pues pueden ser objeto de enfermedades, como suele ser el cáncer de ovario, pero… ¿Qué es el cáncer de ovarios?
Es un tumor maligno localizado en el ovario, ocasionado por un crecimiento de células que se multiplican rápidamente y pueden invadir y destruir otros tejidos del cuerpo.
Esta enfermedad, afecta a miles de mujeres anualmente en todo el mundo, en etapas tempranas solo un 20% aproximadamente es diagnosticable, ya que sus síntomas suelen confundirse con molestias comunes relacionadas con cualquier enfermedad pasajera digestiva o intestinal, pero es uno de los más agresivos que padece el sexo femenino y desafortunadamente la mayoría de las veces su diagnostico se realiza tardíamente.
¿Existen factores de riesgo conocidos para esta enfermedad? La respuesta a esta pregunta es afirmativa, y entre ellos podemos citar la edad superior a los 50 años, antecedentes familiares de cáncer de ovario, mama o colon, inicio de la menstruación (menarquía) a temprana edad, aplicación de terapias de reemplazo hormonal y tratamientos para la fertilidad, no haber tenido hijos, los hábitos y estilos de vida no saludables (obesidad, tabaquismo, sedentarismo), la menopausia tardía, antecedentes de trastornos ginecológicos previos (endometriosis, quistes ováricos).
La sintomatología fundamentalmente se caracteriza por dolor e inflamación en el vientre, distensión abdominal, diarrea o estreñimiento, pérdida del apetito, sangrados vaginales anormales, relacionados o no con la menstruación, micción frecuente, pérdida de peso, dolor de espalda, flatulencias, náuseas y vómitos. Como pueden ver se pueden confundir con cualquier otra enfermedad.
El cáncer de ovarios en datos:
- Se estima que el 70% de los casos se diagnostican tardíamente, en etapas avanzadas de la enfermedad.
- El cáncer de ovario tiene una tasa de mortalidad superior al cáncer de mama o el cáncer cervicouterino.
- Los síntomas iniciales de la enfermedad tienden a confundirse con los de una colitis o molestia abdominal.
- Esta patología puede afectar a otros órganos, como el útero o la vejiga.
- Es más frecuente en mujeres posmenopáusicas, con edades comprendidas entre los 50 y 70 años de edad.
No existe una fórmula exacta para la prevención del cáncer de ovarios, sin embargo aplicando ciertas medidas como practicar estilos de vida más saludables que incluyen evitar el consumo de tabaco, mantener un peso saludable y llevar una dieta equilibrada rica en frutas y verduras, se puede contribuir a la prevención.



También existen medidas específicas como la realización de chequeos ginecológicos regulares en mujeres mayores de 50 años, posmenopáusicas, con factores de riesgo asociados, pesquisa de marcadores tumorales y pruebas genéticas en mujeres, con antecedentes familiares de cáncer de mama, ovario o colon, son aspectos que contribuyen también al diagnóstico oportuno y la prevención.
El conocimiento es “poder”, si conocemos los aspectos más importantes del cáncer de ovarios, estamos contribuyendo a la prevención no solo personal, sino comunitaria, porque podemos trasmitir el mensaje a otras mujeres y ayudarlas a procurar un diagnóstico temprano, enseñando que debemos escuchar las señales que nos envía nuestro cuerpo, por lo que prestar atención a los síntomas que a veces parecen simples, asociados a los factores de riesgo antes mencionados, se mejoran significativamente las posibilidades de éxito en el tratamiento, marca la diferencia y salva vidas.
Que este 8 de mayo, sea un recordatorio de todo aquello por lo que debemos estar unidas, para ganar esta batalla contra el cáncer de ovarios, usemos lazos y vistámonos de color turquesa, seamos el motor que impulsa el poder de la mujer, para seguir adelante en nuestro diario afán de luchar por la vida.
¡Conocer tu cuerpo, es el primer acto de amor propio!
Dra. Vivian Ruiz Guerrero


