Imagina por un momento que tu cuerpo es como un jardín. Si lo riegas, le da el sol y si lo cuidas, florece. Si lo abandonas, se seca y se llena de maleza. Eso mismo pasa con el movimiento. El sedentarismo no llega de repente, se instala “lentamente, en rutinas pasivas, en excusas normalizada”. Corría el año 2002 cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS), inspirada por el éxito del programa brasileño “Agita São Paulo”, decidió dar un paso histórico. En su 55ª Asamblea Mundial de la Salud, se instó a los estados miembros a celebrar un día dedicado a la promoción de la salud y el bienestar a través del movimiento. Nació así el lema “Por tu salud, muévete”.
Lo que comenzó como una iniciativa local se convirtió en un evento global. Años más tarde, en 2013, la Asamblea General de la ONU reforzó esta idea al proclamar oficialmente el 6 de abril como el Día Internacional del Deporte para el Desarrollo y la Paz. La consigna era clara: reconocer que el deporte y la actividad física no solo fortalecen músculos, sino que también construyen puentes de diálogo, inclusión social y paz duradera.
En la región de las Américas, el llamado a la acción es más urgente que nunca. El sedentarismo se ha convertido en “una de las principales amenazas para la salud”. Por eso, para este 2026, el lema que resuena con fuerza es “¡Más Movimiento, más Vida!”, una iniciativa respaldada por redes como RAFA-PANA que busca transformar la rutina diaria de millones de personas.
En Cuba la actividad física trasciende la moda para convertirse en una política del Estado, lejos de ser un privilegio, el deporte en la isla se concibe como “un derecho inalienable del pueblo”, donde se vincula la educación física con la salud y la superación de la nación. Hoy, esa visión se sostiene sobre cifras que impresionan. Cuba cuenta con 5,120 instalaciones deportivas distribuidas a lo largo del archipiélago, llevando el movimiento a cada comunidad, desde las grandes ciudades hasta los rincones más apartados.
El Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (INDER) lidera esta cruzada por la salud a través de programas como la Actividad Física Comunitaria, que prioriza la atención al proceso de envejecimiento y el combate a las enfermedades no transmisibles. No importa la edad ni la condición física; las ofertas van desde la gimnasia para embarazadas y el taichí para adultos mayores, hasta el entrenamiento funcional y los gimnasios al aire libre.
La colaboración entre el Ministerio de Salud Pública y el INDER es un ejemplo de cómo la voluntad política puede sostener el bienestar de la población. Proyectos ambiciosos como la “Caracterización motriz de la población cubana” buscan actualizar las normas para evaluar la calidad de vida y la condición física de los ciudadanos, con la meta de medir y mejorar la salud de toda la población.
Además, la isla avanza en materia de inclusión. Un ejemplo conmovedor es la reciente convocatoria de la Asociación de Culturismo y Fitness de Cuba para incluir la modalidad de Para fisicoculturismo en silla de ruedas en sus campeonatos nacionales. “Nuestra iniciativa es de inclusividad y solidaridad para con todas aquellas personas en nuestro país que poseen condiciones motoras limitantes especiales”, demostrando que, en Cuba, el derecho a moverse y competir es para todos.
Ya sea usando un reloj inteligente en una gran ciudad, participando en una caminata comunitaria, o simplemente bailando en la sala de casa, la ciencia es contundente: el ejercicio es el medicamento más efectivo y barato que existe. Mejora el estado de ánimo, previene enfermedades y alarga la vida.
Así que este 6 de abril, no lo dejes pasar como una fecha más en el calendario. Recuerda que el deporte no entiende de edades, géneros, ni nacionalidades. Es una fiesta de la vida. Porque al final del día, moverse no es solo cuestión de estar en forma; es la manera más hermosa de decirle a tu cuerpo que estás aquí para quedarte, para vivirlo todo, con energía y con paz.
¡Ponte en marcha, el mundo necesita tu mejor versión en movimiento!


