Imagina por un momento que tu cuerpo es como un jardín. Si lo riegas, le da el sol y si lo cuidas, florece. Si lo abandonas, se seca y se llena de maleza. Eso mismo pasa con el movimiento. El sedentarismo no llega de repente, se instala “lentamente, en rutinas pasivas, en excusas normalizada”. Corría el año 2002 cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS), inspirada por el éxito del programa brasileño “Agita São Paulo”, decidió dar un paso histórico. En su 55ª Asamblea Mundial de la Salud, se instó a los estados miembros a celebrar un día dedicado a la promoción de la salud y el bienestar a través del movimiento. Nació así el lema “Por tu salud, muévete”.
Lo que comenzó como una iniciativa local se convirtió en un evento global. Años más tarde, en 2013, la Asamblea General de la ONU reforzó esta idea al proclamar oficialmente el 6 de abril como el Día Internacional del Deporte para el Desarrollo y la Paz. La consigna era clara: reconocer que el deporte y la actividad física no solo fortalecen músculos, sino que también construyen puentes de diálogo, inclusión social y paz duradera. Leer más


