La mayoría de las personas saben que nacen con dos riñones, algunas que con un solo riñón podrían vivir, pero ¿acaso saben que si ambos dejan de funcionar sería muy difícil sobrevivir?
Los riñones tienen un día cada año, dedicado a ellos, la fecha, promovida por la Sociedad Internacional de Nefrología y la Federación Internacional de Fundaciones Renales, se celebra cada año, el segundo jueves de marzo, y tiene como objetivo primordial, encender las alarmas sobre la importancia de preservar la salud de los riñones. Este año 2026 guiados por el lema “Salud renal para todos: Cuidar a las personas, proteger el planeta”, la efemérides busca concienciar a la población, movilizar a gobiernos y profesionales de la salud en una causa común: la prevención de la enfermedad renal, un mal silencioso que afecta ya al 10% de la población global.
Los riñones son órganos incansables que actúan como el filtro natural de nuestro cuerpo. Son responsables de eliminar toxinas, regular la presión arterial, equilibrar los líquidos y producir hormonas esenciales para la sangre y los huesos. Cuando estos dejan de funcionar correctamente, aparece la llamada Enfermedad Renal Crónica (ERC), la cual suele progresar de forma gradual y silenciosa, sin síntomas evidentes, llegando hasta etapas avanzadas donde la única alternativa es la diálisis o el trasplante.
¿Qué o cuáles son los principales factores que atentan contra nuestra salud renal? Pues en primer lugar están la diabetes mellitus y la hipertensión arterial, son las causas más frecuentes en la mayoría de los casos. A ellas se suman la obesidad, el sedentarismo, el tabaquismo, la automedicación, especialmente el abuso de antiinflamatorios no esteroideos como el ibuprofeno, aumento del consumo de sal y azúcar, entre otras causas.
Como es bien conocido, la prevención es el arma más poderosa con la que contamos para mejorar nuestra calidad de vida, y en este caso, cuidar de la salud renal se convierte en una meta. Adoptar un estilo de vida saludable es la primera y más importante barrera de protección.
Constituyen pilares importantes:
1- Mantener una hidratación adecuada (beber de 1.5 a 2 litros de agua al día)
2- Reducir el consumo de sal, azúcar y alimentos procesados
3- Realizar actividad física de forma regular.
4- Es vital evitar el consumo de tabaco y el exceso de alcohol.
5- No automedicarse.
6- Realizar el tratamiento médico para controlar su presión y su diabetes en caso de padecerlo.
Estos sencillos hábitos, incorporados a la rutina diaria, y chequear al menos una vez al año su salud, si tiene factores de riesgo asociados, no solo protegen los riñones, sino que mejoran la salud cardiovascular y general de la persona. Un diagnóstico precoz permite iniciar tratamientos que pueden retardar o incluso detener la enfermedad renal, evitando llegar a las fases más graves.
Este año, el lema nos exige una dosis adicional de responsabilidad: el cuidado del planeta. La campaña “Cuidar a las personas, proteger el planeta” destaca la relación directa entre el medio ambiente y la salud renal. De una parte, el cambio climático, la contaminación ambiental y las olas de calor aumentan el riesgo de enfermedades renales. Por otra, tratamientos como la hemodiálisis requieren un gran consumo de agua y energía, la disponibilidad de ambas en muchos países se encuentra en situaciones muy críticas, incluido Cuba.
Para este Día Mundial del Riñón, queremos dejar el siguiente mensaje: cuidar nuestros riñones, es mucho más fácil de lo que parece y sus beneficios son incalculables. Cuando decidimos adoptar hábitos saludables, no solo estamos protegiendo nuestra salud y elevando nuestra calidad de vida, sino también contribuimos a un sistema sanitario más sostenible y a un planeta más saludable.
Recuerda siempre: “La salud renal comienza con la prevención, y la prevención comienza con cada uno de nosotros”
Dra. Vivian Ruiz Guerrero


