El origen natural de la nueva epidemia de SARS-Cov-2

Julio César Hernández PereraORCID iD icon1

1 Centro de Investigaciones Médico Quirúrgicas, La Habana, Cuba

Boletín Científico del Cimeq. 2020; 1 (1): 3


Un análisis de los datos públicos del genoma del nuevo coronavirus dispuesto por el Gobierno de China a los científicos de todo el mundo, poco tiempo después de la declaración de la afección en el gigante asiático, permitió a un grupo de científicos de varias naciones a descubrir que el SARS-CoV-2 no se produjo en un laboratorio o fue diseñado de otra manera.

Estos hallazgos fueron publicados en línea el 17 de marzo del 2020 en la revista Nature Medicine.

Al comparar este nuevo virus con otros relacionados se pudo determinar que el virus del COVID-19 se originó a través de procesos naturales

Los científicos analizaron la plantilla genética y descubrieron como el virus evolucionó naturalmente para atacar las células humanas a través del receptor ACE2, involucrado en la regulación de la presión arterial.

Esta evidencia de evolución natural fue respaldada por otros datos genéticos del SARS-CoV-2.

En la actualidad, aún queda en el campo de las hipótesis, la forma en el que citado virus evolucionó a su estado patógeno actual a través de la selección natural en un huésped no humano y luego saltó a los humanos. Así es como han surgido brotes previos de coronavirus, con humanos contrayendo el virus después de la exposición directa a otros animales.

Se ha propuesto a los murciélagos como el reservorio más probable para el SARS-CoV-2, ya que es muy similar a un coronavirus de murciélago. Sin embargo, no hay casos documentados de transmisión directa murciélago-humano, lo que sugiere que un huésped intermedio probablemente estuvo involucrado entre murciélagos y humanos.

Otra propuesta hipotética es la presencia de una versión no patógena del virus que saltó de un huésped animal a humanos y luego evolucionó a su estado patógeno actual dentro de la población humana. Por ejemplo, algunos coronavirus de pangolines, mamíferos tipo armadillo que se encuentran en Asia y África, tienen una estructura muy similar a la del SARS-CoV-2. Un coronavirus de un pangolín podría haberse transmitido a un humano, ya sea directamente o a través de un huésped intermediario, como hurones.

 

Bibliografía

Andersen KG, Rambaut A, Lipkin WI, Holmes EC, Garry RF. The proximal origin of SARS-CoV-2. Nature Medicine, 2020; DOI: 10.1038/s41591-020-0820-9