Cada 1 de octubre, el mundo honra a quienes han construido el presente que habitamos. En 2026, bajo el lema “Vivir más, vivir mejor”, te invitamos a reflexionar sobre un hecho ineludible: nunca antes en la historia la humanidad una persona había vivido tantos años. La verdadera pregunta ahora no es cuánto vivimos, sino cómo vivimos esos años. El envejecimiento poblacional es uno de los fenómenos demográficos más transformadores del siglo XXI. Todos los países del mundo experimentan un aumento en el número y la proporción de personas mayores. Entre 2015 y 2050, el porcentaje de habitantes del planeta mayores de 60 años casi se duplicará, pasando del 12% al 22%. Para 2030, una de cada seis personas en el mundo tendrá 60 años o más, lo que elevará este grupo de 1.000 millones en 2020 a 1.400 millones. Y el dato más impactante: a mediados de la década de 2030, habrá 265 millones de personas mayores de 80 años, superando en número a los niños. En 2080, las personas mayores de 65 años superarán en número a los menores de 18 años.
Este cambio demográfico, que comenzó en países de ingresos altos como Japón (donde el 30% de la población ya supera los 60 años), ahora avanza con mayor rapidez en los países de ingresos bajos y medianos. De hecho, en 2050, dos tercios de la población mundial de más de 60 años vivirá en estas naciones. La esperanza de vida global ha pasado de 34 años en 1913 a 72 años en 2022, y se espera que esta tendencia continúe.
América Latina y el Caribe: una región que envejece a ritmo acelerado. En ella, el envejecimiento poblacional plantea desafíos y oportunidades sin precedentes. En 2024, alrededor de 65 millones de personas de 65 años y más vivían en América Latina y el Caribe, lo que representa el 9,9% de la población total. Las proyecciones son contundentes: para 2050, este grupo etario alcanzará los 138 millones de personas, equivalentes al 18,9% de la población regional. El segmento de mayor crecimiento será el de personas de 80 años y más, cuya proporción se triplicará en los próximos 30 años. En 2030, se estima que las personas mayores representarán el 17% de la población total de la región.
Este rápido envejecimiento es un gran reto para una región donde los sistemas de protección social son aún insuficientes para responder a las necesidades de las personas mayores. Sin embargo, el envejecimiento también abre oportunidades para dinamizar sectores como la salud, el cuidado, el turismo, la vivienda adaptada y la tecnología. La clave está en diseñar políticas públicas que aborden las desigualdades estructurales y conviertan este desafío en una oportunidad de desarrollo.
Cuba: el país más envejecido de América Latina, ocupa un lugar destacado en este panorama: es el país más envejecido de América Latina y el Caribe. Al cierre de 2024, la población cubana contaba con 9.748.007 personas, de las cuales un 25,7% corresponde a habitantes de 60 años y más. El fenómeno no se manifiesta de forma uniforme en el territorio. Provincias como Villa Clara, La Habana y Sancti Spíritus concentran los mayores grados de envejecimiento, mientras que zonas rurales como Yateras, en Guantánamo, muestran porcentajes menores, pero igualmente significativos. Esta disparidad responde a factores históricos, socioeconómicos y migratorios que han configurado la distribución demográfica del país.
Cuba enfrenta además una baja fecundidad persistente: desde hace más de cuatro décadas no alcanza el nivel de reemplazo poblacional (dos hijos por mujer), lo que provoca un estrechamiento en la base de la pirámide demográfica. Pero como señala Juan Carlos Alfonso Fraga, vicejefe de la ONEI: “El envejecimiento no debe ser visto como un problema, sino como un triunfo de la vida sobre la muerte, y una oportunidad para aprovechar la experiencia y el talento acumulado de quienes sostienen la memoria y la identidad de la nación”.

Mensajes claves para un envejecimiento activo y saludable:
- El envejecimiento no es sinónimo de deterioro. La diversidad que se aprecia en la vejez no es cuestión de azar: está determinada por los hábitos, el entorno y las oportunidades que se hayan tenido a lo largo de la vida.
- La salud es un derecho en todas las edades. Los sistemas de salud deben garantizar un acceso equitativo, abordar las necesidades específicas y reforzar los sistemas de apoyo social.
- Mantenerse activo es clave para el bienestar. La actividad física regular, el aprendizaje continuo y la participación social son pilares fundamentales para un envejecimiento saludable.
- Cuidar la salud mental es tan importante como cuidar el cuerpo. Mantener vínculos afectivos, tener propósito y sentirnos parte de una comunidad nos ayuda a vivir con plenitud.
- Nunca es tarde para emprender nuevos caminos. La jubilación no es el final, es el comienzo de una nueva etapa llena de posibilidades.
- La corresponsabilidad social es esencial. Promover entornos amigables, accesibles y respetuosos con la edad es tarea de toda la sociedad.
- Las personas mayores son protagonistas, no beneficiarios pasivos. Su experiencia, sabiduría y talento son motores de cambio para sus familias y comunidades.
Sugerencias prácticas para envejecer de forma activa y saludable
- Muévete cada día: Camina, baila, practica yoga o ejercicios de bajo impacto. El movimiento es vida.
- Cultiva relaciones significativas: El contacto con familiares, amigos y tu comunidad nutre el alma.
- Encuentra un propósito: voluntariado, enseñar, crear, compartir… tener una razón para levantarte cada mañana alarga la vida.
- Cuida tu sueño y descansa: el descanso reparador es fundamental para la salud física y mental.
- Acepta los cambios con resiliencia: la vejez trae transformaciones; abrázalas con curiosidad y adaptabilidad.
“La vejez no es la noche de la vida, es el amanecer de una nueva etapa donde la experiencia florece y la sabiduría guía.”
“Que los años no sean una cuenta atrás, sino la suma de todas las historias que has vivido y las que aún estás por escribir. Porque envejecer no es perder, es ganar en sabiduría, en memoria y en amor. Y mientras haya vida, hay futuro.”
Dra.Liset Sánchez Blanco. Especialista del departamento de Promoción de Salud


