En 1950, el epidemiólogo Richard Doll publicó en el British Medical Journal un estudio que cambiaría la historia de la medicina moderna. Mientras investigaba las causas del dramático aumento del cáncer de pulmón en Gran Bretaña, Doll sospechaba inicialmente que la culpa era del asfalto de las carreteras o del humo de los automóviles. Lo que encontró lo dejó sorprendido, el 99,7 % de los pacientes con cáncer de pulmón que estudió, eran fumadores. El propio Doll, que fumaba en pipa, apagó su tabaco esa misma tarde y no volvió a encenderlo jamás. Vivió hasta los 92 años. Leer más


