Actívate por tu salud y tu vida.

En Cuba, la obesidad representa un creciente desafío de salud pública, siendo un factor de riesgo principal para enfermedades no transmisibles como la diabetes tipo 2, la hipertensión arterial y las cardiopatías. Tenemos la necesidad de promover, desde la prevención primaria y el enfoque comunitario, hábitos de vida saludables que permitan combatir el sedentarismo y los desequilibrios nutricionales, pilares esenciales en la génesis del exceso de peso.

Las personas físicamente activas y que practican algún deporte gozan de mejor salud que las personas sedentarias (que no realizan actividad física) y logran un mejor control sobre el peso corporal y la presión arterial; la actividad física fortalece los huesos y aumenta la densidad ósea. Está demostrado que la actividad física practicada con regularidad reduce el riesgo de enfermedades del corazón y accidentes cerebrovasculares, diabetes de tipo II, hipertensión, cáncer de colon, cáncer de mama y depresión.

La actividad física se define como cualquier movimiento corporal producido por los músculos esqueléticos que resulta en un gasto de energía por encima del nivel basal. No es sinónimo de deporte de alto rendimiento; incluye las actividades cotidianas como caminar, subir escaleras, bailar y hacer tareas domésticas.

Cuando la actividad física se planifica, se organiza y se repite con el objetivo de mantener o mejorar la forma física, le llamamos ejercicio físico.

Elementos más importantes de practicar regularmente actividad física para prevenir/tratar la obesidad.

1. Regularidad (frecuencia): es más efectivo realizar actividad física de forma constante (ej. 5 días a la semana) que de manera esporádica e intensa.
2. Duración: se recomienda acumular al menos 150 minutos semanales de actividad física moderada (como caminata rápida), en sesiones de 30 minutos o más.
3. Intensidad moderada: la actividad debe ser lo suficientemente vigorosa para acelerar el ritmo cardíaco y respiratorio, pero permitiendo mantener una conversación (“prueba del habla”).
4. Progresividad: comenzar a un nivel adecuado a la condición física inicial e ir aumentando gradualmente la duración o intensidad.
5. Integración a la rutina: buscar oportunidades para el movimiento en la vida diaria (transporte activo, pausas activas en el trabajo).

Prácticas más sugeridas para prevenir la obesidad:

· Caminata rápida: es la actividad más accesible, segura y efectiva para comenzar.
· Bailes: combina ejercicio aeróbico, coordinación y disfrute cultural.
· Gimnasia aeróbica: programas ofrecidos por el INDER en comunidades.
· Natación o ejercicios en el agua: ideal para reducir impacto en articulaciones.
· Uso de gimnasios biosaludables: aprovechar los equipos instalados en parques y comunidades.

Otras recomendaciones para prevenir la obesidad:

  • Evite los alimentos con alta densidad energética: evite los alimentos con alta densidad energética, es decir, con muchas calorías, como hamburguesas con queso, papas fritas grandes y alimentos procesados.
  • Evite el exceso de azúcar en la dieta : se metaboliza rápidamente, lo que le proporciona un impulso de energía instantáneo, pero le deja sin energía aún más rápido. Por ejemplo, bebidas gaseosas, pasteles y dulces. Las bebidas azucaradas que contienen sacarosa sola o en combinación con fructosa parecen provocar aumento de peso debido al aumento de la ingesta energética

 

  • Evite las frituras y el consumo excesivo de grasa. Opte, siempre que pueda, por aceites vegetales para cocinar.
  • Duerme bien. Duerme adecuadamente o estarás de mal humor al día siguiente y buscarás comida reconfortante. Lo ideal es dormir profundamente un máximo de 7 a 8 horas al día.
  • Controla tu consumo de alimentos: Equilibra tu alimentación. Si comes más de la energía que quemas, subirás de peso.

 

 

Algunas enfermedades consecuencia de la obesidad:
· Diabetes Mellitus Tipo 2.
· Hipertensión arterial.
· Enfermedades cardiovasculares (infarto, accidente cerebrovascular).
· Artrosis (desgaste de articulaciones).
· Cánceres (mama, colon, endometrio).
· Apnea del sueño.

“Tu cuerpo es tu hogar más importante. La combinación de movimiento constante y alimentación consciente es la llave maestra para prevenir la obesidad y abrir la puerta a una vida larga, plena y saludable.

¡Tú puedes lograrlo!