Un lugar de trabajo que se convierte en un aliado para la salud, un espacio que por su diseño, puede prevenir enfermedades, reducir el estrés y mejorar la concentración. La evidencia es clara: nuestro ambiente físico influye directamente en nuestro bienestar físico y mental. Según datos del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo, los trastornos musculoesqueléticos (como lumbalgias o el síndrome del túnel carpiano) representan una gran proporción de las enfermedades profesionales, muchas veces vinculadas a puestos mal diseñados. Un entorno laboral inadecuado es un factor de riesgo silencioso, pero medible. Leer más


