«Imaginen el sufrimiento de un cirujano con las manos atadas por la falta de un hilo de sutura o el tormento de una mujer cuya cirugía ginecológica se retrasa mientras la enfermedad avanza».
Con esa estampa desgarradora comenzó su intervención el joven doctor Roberto Alejandro Carrazana Carballo, médico del Hospital Ginecobstétrico Ana Betancourt de Mora, en la Tribuna Antiimperialista que este sábado desbordó la histórica Plaza de la Libertad, en el reparto La Caridad, de esta ciudad.



