La Columna del Editor

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Nuevos actores, nuevas caras, las tareas de hoy y mañana, y otros menesteres

Ha llegado el fin de año, y me encuentro nuevamente ante la tarea de glosar lo hecho en los 12 meses precedentes, y a la vez avizorar cuáles serán nuestros derroteros durante los próximos 12. Escribo también estas líneas bajo la influencia (y la conmoción) de eventos regionales que, sin duda, moldearán nuestra realidad durante el Nuevo Año 2026. Pero éste no será el momento de hablar sobre ello. En su lugar, redacto este Editorial en la estela de las recién celebradas Jornadas de Nutrición Clínica y Metabolismo que, auspiciadas por la Sociedad Cubana de Nutrición Clínica y Metabolismo se celebraron el pasado mes de Noviembre del 2025 en los salones del Hotel Habana Libre de nuestra ciudad. Las Jornadas celebradas no solo revelaron la pujanza y pertinencia de la SCNCM como el espacio de encuentros, intercambios, enriquecimientos y crecimientos de la comunidad cubana de nutricionistas, sino también (y lo más importante), por haber servido de vitrina a la vez de plataforma de lanzamiento de las nuevas generaciones de nuestros nutricionistas que en condiciones arduas y disímiles siguen impulsando las disciplinas de nuestra pertinencia. Los tiempos corrientes no solo hacen difícil la organización y celebración de las reuniones cumbres de nuestra Sociedad, sino que pudieran hacerlos incluso imposibles, ante el cúmulo de dificultades de todo tipo que hay que enfrentar en un escenario de alta inflación y precariedad económica. Sirvan entonces las primeras líneas del presente Editorial para felicitar a los Comités Científico y Organizador de las Jornadas por todo el empeño demostrado.

En el mundo entero se ha asistido a un desencanto primero, y un agotamiento después, respecto de las capacidades y posibilidades de la nutrición clínica y hospitalaria, y el apoyo nutricional y la nutrición artificial, para favorecer una mejor respuesta del paciente a la enfermedad, y con ello, una superior evolución. Puestos a elegir, muchos especialistas jóvenes no optarían por una carrera | una práctica en las especialidades de nuestra pertinencia. Para muchos críticos, tales disciplinas han agotado sus posibilidades terapéuticas. Hago notar que tales reclamos han aparecido a intervalos en la literatura internacional, pero hoy se lee bajo otra óptica ante la ausencia de un relevo generacional tangible. Ante tales elucubraciones, yo opongo el significativo número de jóvenes graduados que, venidos de todo el país en las actuales circunstancias, mostraron los resultados de su labor ante las audiencias reunidas.

El momento ha llegado de que los jóvenes asuman los espacios, las tareas y los escenarios que les corresponden. Alguien diría: “Los tiempos no acompañan”. Yo respondería que somos nosotros los que nos imponemos a los tiempos, porque siempre habrán pacientes que requieran de nuestra sabiduría, conocimiento y empatía como nutricionistas. El retador contexto presente refuerza nuestra apreciación de que hoy, más que nunca, la alimentación y la nutrición son verticales en el aseguramiento del mejor estado de salud de personas y comunidades. Incluso los tiempos que corren invitan a los jóvenes a que pongan en práctica nuevas ideas para darle un vuelco a situaciones clínico-asistenciales que persisten en los escenarios de prestación de salud, y que privan al enfermo del mejor cuidado nutricional posible. En hacer (y lograr) ello, tienen un capital invaluable: la sabiduría decantada de los que les antecedieron en estas aventuras, y que hoy son sus mentores, profesores, consejeros y maestros.

Espero que les sea de utilidad.

Dr. Sergio Santana Porbén
Editor-en-Jefe

¡FELIZ AÑO NUEVO 2026 PARA TODOS LOS AMIGOS Y COLEGAS!
¡PAZ Y PROSPERIDAD LES DESEA LA SOCIEDAD CUBANA DE NUTRICION CLINICA Y METABOLISMO!