En 2026, la Semana del Bienestar de la OPS marca un hito histórico: el 40.º aniversario de la Carta de Ottawa para el Fomento de la Salud, uno de los documentos más influyentes en la salud pública moderna. Desde su adopción en 1986, la Carta de Ottawa ha transformado la manera en que entendemos la salud.
En este documento se reconoció que la salud no es simplemente la ausencia de enfermedad. Está determinada por las condiciones en las que las personas nacen, crecen, aprenden, trabajan, viven y envejecen. Se ve influida por nuestras comunidades, nuestro entorno, nuestras economías y las políticas que afectan nuestra vida cotidiana.
Cuarenta años después, su mensaje sigue siendo tan relevante como siempre.
Un momento para reflexionar. Un momento para actuar
En las últimas cuatro décadas, los países de las Américas han logrado avances significativos en la promoción de la salud. Desde comunidades y ciudades más saludables hasta una participación comunitaria más sólida y un mayor reconocimiento de los determinantes sociales de la salud, la Carta de Ottawa ha servido de guía para avanzar hacia sociedades más sanas y equitativas.
Sin embargo, persisten desafíos importantes.
Las desigualdades en salud continúan vigentes. El cambio climático afecta la salud y el bienestar. Las poblaciones están envejeciendo. Las enfermedades no transmisibles siguen en aumento. Las nuevas tecnologías, los entornos digitales y la inteligencia artificial están transformando nuestra forma de vivir y trabajar. Al mismo tiempo, muchos sistemas de salud enfrentan presiones crecientes y recursos limitados.
Estos desafíos nos recuerdan que promover la salud requiere una acción coordinada de todos los sectores de la sociedad.
La promoción de la salud sigue siendo una de las herramientas más poderosas para mejorar la calidad de vida y avanzar hacia el desarrollo sostenible.
La Semana del Bienestar se celebra la tercera semana de septiembre y en 2026 hace un llamado a redoblar esfuerzos para:
- Promover la equidad: Garantizar que todas las personas tengan la oportunidad de alcanzar el máximo nivel de salud posible, independientemente de dónde vivan o de sus circunstancias.
- Fortalecer la salud en todas las políticas: Promover políticas intersectoriales que contribuyan a lograr poblaciones y comunidades más saludables.
- Fomentar la participación comunitaria: Apoyar a las personas y comunidades para que sean participantes activos en la creación de entornos más saludables.
- Abordar los determinantes emergentes de la salud: Responder a los desafíos actuales, incluidos el cambio climático, los entornos digitales, las influencias comerciales y la evolución de las condiciones sociales.
- Promover el bienestar para todos: Ir más allá de la prevención de enfermedades para crear las condiciones que permitan a las personas y comunidades prosperar. Abrir opciones de configuración de los objetivos de la campaña.
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