El mismo espíritu de febrero de 1895, hace a los cubanos resistir con altura ética y alto grado de heroicidad en medio de circunstancias tan hostiles y adversas como las que vivimos hoy ante la despiadada política genocida del gobierno de los Estados Unidos que no repara en su intento fracasado de asfixiarnos y rendirnos por hambre, desesperación, situación de crisis en todos los órdenes de la vida de la nación cubana.
El 24 de febrero de 1895, la patria llameante anunciaba un grito, uno entre tantos simultáneos que ocurrieron en varias localidades del país. Era un sentimiento alimentado en décadas de lucha independentista; era una verdad sustentada en el sacrificio y honor de los patriotas cubanos que no abandonaron nunca el espíritu redentor que los movió a alzarse en armas aquel 10 de octubre de 1868, luego cuando tuvo lugar la Guerra Chiquita y lo hacían entonces, en esa jornada de carnaval, después de haber vivido uno de los momentos más traumáticos de la historia de lucha por la independencia de Cuba: el fracaso de Fernandina.Tomado de CUBAHORA








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