La acreditación, como herramienta para la gestión y evaluación de la calidad, ha atraído el interés de los sistemas de salud a nivel mundial. Se considera que la acreditación en salud es una metodología voluntaria de mejoramiento continuo de la calidad de la atención y la seguridad en las organizaciones sanitarias.
Consiste en un proceso periódico de autoevaluación interna y revisión externa de los procesos y resultados, a través de estándares diseñados en correspondencia con el contexto nacional e internacional, óptimos, factibles de alcanzar, enfocados en el usuario, aplicables a las instituciones, como un conjunto integral y previamente conocido por las entidades evaluadas.
Es realizada por personal idóneo y entrenado para tal fin y su resultado es avalado por la entidad de acreditación autorizada para dicha función, que generalmente es independiente de las organizaciones sanitarias. La acreditación en salud promueve la optimización de los servicios y recursos, la accesibilidad y la atención oportuna con calidad y seguridad, confianza, reconocimiento público, imagen, credibilidad, competitividad y reducción de costos.
En Cuba se creó la Comisión Nacional de Acreditación Hospitalaria y las comisiones provinciales de acreditación, así como la capacitación en cascada acerca del tema, lo cual permitió que, en el periodo de 1995 al 2000 y, bajo el principio de la voluntariedad, se ejecutaran las evaluaciones de los hospitales. En el 2007 se implementó la Resolución 45/2007 Programa de Perfeccionamiento Continuo de los Servicios Hospitalarios, que establece la organización y funcionamiento de la Unidad Organizativa de Calidad y se conforman los comités hospitalarios.
Ante la necesidad de perfeccionar los procedimientos establecidos para la acreditación institucional y ampliar su alcance se diseña el Sistema cubano de acreditación de instituciones de salud, como un modelo sólido, diseñado para evaluar y acreditar la calidad de los servicios que se brindan en los tres niveles de atención del Sistema Nacional de Salud, a partir de un sistema estructurado de evaluación, que responde a las políticas nacionales y al marco normativo vigente.

