Desde nuestro Instituto Nacional de Angiología y Cirugía Vascular, institución cubana dedicada a la salud y al cuidado de la vida, manifestamos nuestra firme condena a la intervención militar ejecutada por el gobierno de los Estados Unidos contra la República Bolivariana de Venezuela, que incluyó el uso de la fuerza en territorio soberano y la captura forzada de su presidente. Esta acción, ampliamente rechazada por la comunidad internacional como una violación del Derecho Internacional y de la soberanía de los Estados, ha generado dolor, pérdida de vidas y profunda inquietud regional.
Reafirmamos nuestra solidaridad inquebrantable con el pueblo venezolano y con sus instituciones legítimas, así como con todos los pueblos que valoran la autodeterminación y la paz como principios fundamentales. Como entidad comprometida con la vida y la dignidad humana, hacemos un llamado al respeto entre las naciones, al diálogo pacífico para la resolución de conflictos y a la defensa de la soberanía de los pueblos frente a cualquier forma de injerencia externa.
Este Instituto, basado en los valores de la salud, el respeto mutuo y la cooperación regional, mantiene su apoyo al derecho de cada nación a definir su destino sin amenazas ni agresiones foráneas.










