Termalismo

El termalismo, aunque actualmente se usa como sinónimo de balneoterapia, es un término mucho más amplio, que abarca no sólo la actividad técnica sino también la económica, vinculando los balnearios y centros termales con la mercadotecnia. Por tanto, se puede hablar de un termalismo tradicional y de un termalismo moderno.

El termalismo moderno, según el Dr. Álvarez Nodarse , “es un instrumento puntual y esencial dentro del campo de la prevención, curación y recuperación de la salud, así como un elemento de elevación de la calidad de la vida en personas sanas y enfermas, mediante el uso de un grupo particular de recursos naturales como las aguas minerales y mineromedicinales, los peloides, el agua de mar, las aguas madres y salmueras, las algas y microalgas, el aire y el clima marinos, el sol, asociados a procederes de la medicina física y tradicional y las modernas técnicas económicas y de mercado, apoyado en una base científica, devenida de los conocimientos aportados por las ciencias naturales, la fisiología, la microbiología y las geociencias, entre otras”.

Por las características geológicas de Cuba es posible encontrar en las 14 provincias, y en la Isla de la Juventud , diferentes tipos de aguas minerales y mineromedicinales. En nuestra provincia encontramos en el municipio Martí los fangos y aguas madres de Salinas Bidos y se encuentra además el yacimiento de aguas mineromedicinales “Menéndez”, hoy rescatado como Balneario, con una playa de importancia turística a apenas 1 km de distancia.

Además, se encuentra el yacimiento de San Miguel de los Baños, cuyas aguas mineromedicinales de composición bicarbonatada-magnésica, con altos contenidos de sílice y materia orgánica se han utilizado con muy buenos resultados para baños y tratamientos gastrointestinales. Actualmente solo el Balneario “Menéndez” es explotado con fines termales.