Prematuridad en Matanzas

En la provincia de Matanzas el índice de prematuridad al cierre del primer cuatrimestre es de 4,8 por cada 100 nacimientos, una cifra menor con respecto a igual periodo del año pasado.
Ana Dayma Ortiz Puñales, jefa del Programa de Atención Materno Infantil en el territorio, explica que estos niños se identifican por no llegar al término de su madurez en el vientre materno y, en dependencia de la edad gestacional se comportan con posibilidades de complicaciones diferentes.
La doctora aclara que no se debe confundir el concepto de pretérmino con el de bajo peso, aunque guarden relación. “El prematuro puede pesar menos de 2 500 gramos, en cambio a veces tiene buen peso y no ha finalizado el desarrollo de sus órganos.
“El bajo peso que nació a término si no posee otras patologías se recupera mediante la lactancia materna, no tiene dificultades con la madurez inmunológica y el desarrollo psicomotor, un problema que el pretérmino sí trae consigo”, agrega.
Según la especialista, la aplicación de las nuevas Guías de Actuación para el obstetra y el neonatólogo ha permitido que el 94 por ciento de los niños nazcan después de las 32 semanas de forma tal que las probabilidades de sobrevida sean mayores.
“Al inicio del embarazo se efectúa la cervicometría, que permite tomar una conducta precoz ante la incompetencia del cuello uterino. Además resulta igual de importante el seguimiento por exudados y cultivos de cuello, los cuales posibilitan la indicación de un método para eliminar cualquier infección.
“En el caso de la RPM, antes se interrumpía el embarazo en cuanto se rompía el saco amniótico. Hoy se demuestra que con la paciente en reposo, aportándole líquido, antibióticos y realizando pruebas de bienestar materno-fetal, puede mantenerse hasta más de tres semanas en la unidad de cuidados especiales perinatales”, precisa Ortiz Puñales.
De igual forma la realización de ultrasonidos doppler permite evaluar las arterias umbilicales y uterinas, así mediante esta vía se puede prever la ocurrencia de la hipertensión arterial.
Sin embargo más allá de estos procedimientos médicos durante la gestación para evitar el nacimiento pretérmino, la especialista insiste en que el verdadero trabajo de prevención debe hacerse antes de concebir al nuevo integrante de la familia.
“Es importante la condición en la que la futura madre llega al momento de la fecundación, pues existen varios factores de riesgo en las féminas como diabetes, obesidad, hipertensión arterial, infecciones vaginales y urinarias y anemia. Por eso la pareja debe acudir a la consulta de planificación familiar y someterse a una evaluación integral para que la mujer llegue al embarazo con patologías asociadas compensadas”, refiere Ana Dayma.
Las primeras horas de vida…..
Incrementar la sobrevida del niño pretérmino y del extremadamente bajo peso constituye uno de los propósitos de especialistas y enfermeros que integran el servicio de Neonatología del Hospital Ginecobstétrico Provincial.
La neonatóloga Iraida Pérez González, jefa de servicio, afirma que los recién nacidos con estos problemas de salud son atendidos en la sala de cuidados intensivos neonatales, debidamente equipadas y con los medicamentos necesarios para enfrentar las complicaciones.
Destaca que el se¬guimiento especializado, así como la aplicación de buenas prácticas clínicas por parte de todo el personal médico, han garantizado la disminución de la mortalidad infantil.
“Esta atención se perfecciona a partir de la superación de nuestros trabajadores que participan en entrenamientos provinciales y nacionales, además de la incorporación de un grupo significativo de enfermeras que brindan cuidado especial”, asegura Pérez González.
La enfermera Katia Piedra Cárdenas, vive orgullosa de haberle proporcionado calidad de vida a numerosos infantes prematuros durante 20 años. “La preparación nos ha permitido entregarle al bebé lo mejor de nuestro empeño y aunque siempre se puede hacer más, me siento feliz cuando los veo ya crecidos más saludables”.
Por otro lado, Yazmín Medina Jaen no se cansa ni un segundo de mirar a su bebé a través de la incubadora. Lleva meses acompañando al recién nacido, tras sufrir este último una intervención quirúrgica por complicaciones detectadas luego del parto.
Confiesa que aunque la incubadora ofrece un ambiente propicio y libre de amenazas para que el prematuro complete la maduración, la atención esmerada del personal y el estricto control resultan decisivos para lograr su mejoría.
Además agradece los beneficios del servicio Piel a piel. “Mediante esta técnica puedo estar más cerca de él, alimentarlo y brindarle todo mi afecto. Noto que reconoce en seguida mi voz y se calma enseguida, es un momento único”.
Mientras más temprano mejor…
El Centro Docente de Rehabilitación del Neurodesarrollo de Cárdenas, constituye uno de esos sitios donde personal capacitado atiende a los niños con factores de riesgo que predisponen su normal desarrollo, entre ellos destaca la prematuridad.
Al decir de la doctora Rosario María Somoano Suárez, máster en Atención Integral al Niño, mientras más temprano sea el diagnóstico mayores posibilidades de recuperación, porque cuando se establecen patrones patológicos resulta muy difícil regresar al paciente a la normalidad.
“Entonces se comienza el seguimiento a partir de la evaluación interdisciplinaria que incluye el examen neuropediátrico, la evaluación nutricional y el test psicométrico. En dependencia de la gravedad de la prematuridad y de lo que acompañó esa condición, se establece el tratamiento rehabilitador de forma constante”, expresa Somoano Suárez.
Durante el primer periodo el equipo profesional trabaja con el término edad corregida (la edad que tiene realmente el niño y la que tendría si hubiera nacido a las 40 semanas, corrige o ajusta la madurez, según la intensidad de la prematuridad) y uno de los objetivos es emparejar esas edades mediante la puesta en práctica de diversos ejercicios.
Yesenia Columbié Usha, la joven madre del inicio de este reportaje, agradece los esfuerzos por garantizar la rehabilitación integral de la niña, que abarca el área fisicomotora pero también logopédica, además de la terapia ocupacional.
De esta forma los pequeños que una vez fueron prematuros junto a sus familiares que lo acompañan siempre, redescubren el rostro de la esperanza en cada acción que pretende insertarlos a la sociedad.
El rostro de la esperanza….
Yesenia habla de su niña y en seguida la busca con la mirada, se nota en sus ojos todo el brillo del mundo. Más allá de las noches de desvelo y preocupación por verla al fin a salvo, lleva grabado en el alma cada paso que lograron dar juntas para vencer el dolor.
Cuenta que la pequeña Nayelis fue una recién nacida pretérmino. “Ella nació a las 31 semanas. Yo tuve una ruptura prematura de la membrana (RPM) durante el embarazo que provocó una sepsis generalizada en la niña y ello condicionó un derrame cerebral”.
Recuerda vívidamente que la bebé estuvo más de dos meses reportada de grave. Sin embargo la dedicada labor del personal del servicio de Neonatología del Hospital Ginecobstétrico Provincial, y luego, el seguimiento del equipo de Neurodesarrollo de Cárdenas, le devolvieron las esperanzas.
Ahora la orgullosa madre ofrece cada detalle de la evolución que parecía imposible. “A los nueve meses mi niña no lograba hacer nada, apenas se viraba. Después de traerla a la clínica de rehabilitación y comenzar el tratamiento indicado empezó a avanzar poco a poco, al cumplir los dos añitos la vi por primera vez gatear y ya está dando pasitos”.
Experiencias como estas demuestran el enorme reto que supone nacer antes de las 37 semanas de gestación. Por ello el Sistema de Salud en la provincia trabaja en aras de mejorar la atención al paciente pretérmino y elevar los cuidados para evitar la prematuridad.

Fuente: http://www.giron.cu/es/noticia/sociedad/el-rostro-de-la-esperanza-fotos