Personalidades

Dr. Joaquín Pascual Gispert

Médico pediatra, considerado el padre de la neuropediatría cubana, quien realizó aportes científicos vinculados al diagnóstico y tratamiento de la epilepsia, errores congénitos del metabolismo, retraso mental, defectología y autismo.

Nació el 10 de abril de 1913 en Colón, Matanzas, su padre fue médico y director del hospital de Colón durante muchos años.

Desde su vida como estudiante comenzó a investigar y hacer algunos aportes a las ciencias, a pesar de trabajar y estudiar a la vez, llegó a ser el primer expediente de su curso, pero no pudo disfrutar de la beca que se le otorgara para los Estados Unidos, por turbias decisiones movidas por la corrupta política imperante en esa época.

Se graduó de médico en el año 1941, alcanzando una plaza de residente en el Hospital Calixto García. Tuvo que abandonar sus estudios de postgrado porque debió regresar a su natal Colón para ocuparse de la numerosa familia de su hermano, que había sido hospitalizado fuera de Cuba por una dolencia pulmonar grave. Habiéndose casado con María Teresa López, maestra normalista, permaneció durante un año en dicha ciudad y posteriormente se traslada a la ciudad de Matanzas. Allí ejerció como médico pediatra. Ocupó una plaza en el hospital provincial hasta que por causas de sus luchas clandestinas contra la dictadura de Fulgencio Batista queda cesante solo puede vivir del salario de su esposa y de los pacientes que podían pagarle la consulta o visita a domicilio. Antes de haber sido cesanteado tuvo una intensa actividad médica y científica en el hospital de Matanzas introdujo los llamado “staff meeting” para la presentación y discusión de casos.

En 1959 fue designado director del hospital provincial de Matanzas. Realizó grandes cambios en el orden médico y académico, mientras se mantenía como pediatra activo, no dejo de publicar y de realizar diversas actividades científicas en el mismo hospital. Reabrió las puertas de la escuela de Enfermería de la provincia de Matanzas, que fue fundada en 1900 y había sido cerrada en los últimos años de la dictadura batistiana. Durante la invasión por Playa Girón fungió como director del hospital terminal durante los días de la guerra. Al producirse un éxodo masivo de profesores y médicos de la Universidad de La Habana se solicito su incorporación como profesor de Pediatría. Así en 1961 se traslada a la capital nuevamente.

Durante sus últimos años de su vida, aún con la pérdida total de la visión, nunca dejo de estudiar, ni de asistir pacientes, en su calidad de profesor consultante, fallece a los 92 años en Ciudad de La Habana, el día 17 de marzo del 2005.

Hizo aportes importantes en el diagnóstico de enfermedades raras, no descritas en el país. Realizó más de 200 publicaciones en revistas y textos nacionales y extranjeros. Dentro de ella se encuentra la primera descripción del Síndrome de West en Cuba. Publicó en 1936 junto al eminente profesor Ángel Arturo Aballí, el estudio de un caso de una enfermedad genética no diagnosticada en Cuba y con muy poco pacientes reportados en el mundo.

 

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