Ozonoterapia

La Ozonoterapia constituye una modalidad terapéutica que consiste en la administración por diferentes vías, y utilizando diferentes vehículos, de una mezcla de oxígeno y ozono. La fudamentación de esta terapia radica en los efectos biológicos y metabólicos del ozono. Fue el Dr. Kellog pionero en este sentido, utilizando por vez primera el ozono en una epidemia de difteria en 1861 en los Estados Unidos. Luego fue aplicada en heridas de guerra durante la primera guerra mundial por el Dr. Wolf. El desarrollo que alcanza la Ozonoterapia en la actualidad viene dado a partir de la década de los años 70 del pasado siglo.

El nombre Ozono proviene del griego “ ozein ” que significa “tener olor”. Es un gas de color azulado con un fuerte y desagradable olor, el cual es soluble en agua, pero mayormente en líquidos orgánicos y tiene un elevado consumo energético de formación de 34410 calorías por mol. En su estado natural se encuentra en la estratosfera, donde actúa como barrera a las nocivas radiaciones ultravioletas.

Para su uso médico se utilizan equipos generadores que convierten el oxígeno medicinal en ozono a punto de partida de descargas eléctricas entre 10000 y 20000 voltios, estableciéndose rangos de volumen y concentración dependiendo de parámetros como la edad del paciente y la vía de administración. Sus efectos biológicos posibilitan, entre otros, la inhibición y destrucción de microorganismos patógenos, el aumento de la formación de peroxidasas, la regulación y control del stress oxidativo, el incremento de la producción de citoquinas, etc.

La Ozonoterapia tiene varias vías de administración, siendo éstas la rectal, intraarterial, intravenosa, intramuscular, intradérmica, intracavitaria, insuflación vaginal y rectal, la oral y la tópica. Los vehículos utilizados son el gas propiamente dicho, la sangre, el agua y el aceite vegetal de primera y segunda prensada. Dentro de sus contraindicaciones se citan muy pocas, cabe citar entre ellas el embarazo, el hipertiroidismo, los síndromes febriles agudos y la hernia discal calcificada (para la administración intradiscal). Algunos efectos adversos, muchas veces relacionados con la vía de administración, son la tos por inhalación del gas, la cefalea leve ocasional y las diarreas transitorias por aceite ozonizado.

Dentro de las indicaciones de la Ozonoterapia existen múltiples afecciones de diferentes sistemas de órganos. Se han obtenido buenos resultados en el tratamiento de trastornos cerebrovasculares y enfermedades neurológicas degenerativas, en la cardiopatía isquémica, en el asma bronquial, en la inmunodeficiencias, en los trastornos circulatorios periféricos, en las dislipidemias, en afecciones dermatológicas diversas, etc.