Cromoterapia

La Cromoterapia constituye una modalidad de la Medicina Tradicional y Natural que aprovecha la acción de los colores sobre el organismo con fines curativos. Para algunos, la Cromoterapia se incluye dentro de las llamadas Terapias de Luz, como la Helioterapia o la Laserterapia.

Realmente los colores no son más que la descomposición de aquella pequeña porción visible del espectro electromagnético. La luz solar, como es conocido, se descompone en 7 colores básicos, los que van aumentando su frecuencia del rojo al violeta. Por encima o por debajo de estos rangos, el ojo humano no puede captar el color.

La historia de esta modalidad terapéutica se pierde en el tiempo. Existen antecedentes de su uso en antiguas culturas como la Egipcia y la China. Para todo practicante de la Medicina Tradicional Asiática es conocida la relación de los colores dentro de la Teoría de los Cinco Movimientos, la cual plantea que a cada Movimiento le corresponde un color específico (ej. El rojo pertenece al Fuego, se relaciona con el verano como estación, con el calor como factor climático, con el Corazón e Intestino Delgado como órgano y víscera respectivamente, etc.).

También se pueden utilizar otras aproximaciones, como aquellas que relacionan los colores con los chakras.

La Cromoterapia se clasifica en Externa e Interna. La Externa es la modalidad mejor desarrollada y reconocida en Cuba, donde se aplican luces de color, bombillas coloreadas o filtros cromáticos sobre el organismo siguiendo dos métodos fundamentales, la difusión (se irradia todo el cuerpo) o la concentración (se concentra el color sobre un área corporal específica). Otros usos que puede tener la Cromoterapia Externa es el aprovechamiento de los colores en decoración de ambientes. Cuando se habla de Cromoterapia Interna se refiere a la utilización de diferentes técnicas de respiración y visualización que trabajan con colores. Tanto el referido uso externo como interno proveen posibles tratamientos, según prescripción médica, para afecciones orgánicas y psicológicas.

A continuación se citan un ejemplo del uso terapéutico de los colores:

•  Verde: Se relaciona con el cuarto chakra y con el Movimiento Madera según la Medicina Tradicional Asiática.

Es el color que reúne mayores cualidades terapéuticas y sirve de complemento a cualquier otro que se esté utilizando. Se indica ante síntomas como cansancio físico, insomnio, trastornos emocionales, irritabilidad, hipertensión arterial, fracturas, cefaleas, neuralgias y otros dolores, etc. No tiene prácticamente contraindicaciones.