Apiterapia

La Apiterapia se refiere al uso con fines medicinales de los diferentes productos de la abeja y la colmena, a saber, la miel, el polen, la jalea real, los propóleos, la cera, las larvas, la apitoxina y el pan de abejas. La Comisión de Apiterapia de Apimondia propone la definición de Apiterapia como un concepto médico basado en demostraciones científicas que demuestran los conocimientos tradicionales e incluyen procedimientos de producción apícola con fines médicos, procedimientos de transformación de los productos de la colmena (solos o combinados con plantas medicinales y sus derivados), protocolos clínicos que integran la utilización de la Apifarmacopea y/o la abeja.

A excepción de la apitoxina o veneno de la abeja, la mayoría de los productos de la colmena carecen o presentan bajos índices de toxicidad, contraindicaciones, complicaciones o reacciones adversas. Por estos y otros elementos, la Apiterapia se considera una modalidad terapéutica que reintegra al Hombre y la Naturaleza.

Algunos ejemplos de indicaciones de la Apiterapia son:

•  Propóleos: Tienen demostrados efectos antisépticos, es antibacteriano, antiviral y antiparasitario, así como cicatrizante, entre otros. Se recomienda para diferentes trastornos digestivos como aftas bucales, parasitismo intestinal y fístula rectal. Es igualmente útil en procesos infecciosos variados.

•  Jalea real: Tiene amplias ventajas nutritivas, energéticas y metabólicas. Posee, entre otras, propiedades eritropoyéticas, estimula la actividad de ciertas enzimas (como las hepáticas) y favorece la oxigenación de los tejidos. También ha sido demostrado su efecto antibacteriano y antiviral.

En general, el mayor uso de los derivados de la miel en nuestro medio es el relacionado con su incorporación a la dieta o el consumo de Fito-Apifármacos producidos en nuestros Laboratorios de Medicamentos Naturales como la Tintura de Propóleos 10%, el Melito de Mangle Rojo, etc.