Cólicos infantiles: fisopatología y manejo clínico

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92881El llanto es una de las formas de comunicación más potentes y tempranas de los recién nacidos, en esta etapa de su desarrollo no son capaces de satisfacer sus necesidades, el llanto los conecta con sus cuidadores quienes son su principal fuente de cuidado y nutrición y es esta adaptación evolutiva lo que aumenta las chances de sobrevida.

El patrón y tipo de llanto cambia con la edad y es cambiante durante el primer mes de vida. Más allá de las variaciones individuales existe una tendencia en la intensidad y el patrón de llanto descripta como curva de llanto normal.

En un estudio publicado en 1962 los cuidadores llevaban diarios de llantos y de quejidos en las primeras 12 semanas de vida, los quejidos fueron definidos como un tipo de llanto con un carácter cíclico, que se extendía por períodos discretos de tiempo y que no era aliviado por las conductas tradicionales.

Un artículo de 2016 definió fussing como un tipo de llanto que no despierta ni requiere consuelo. Los diarios de llanto mostraron un incremento en la duración del mismo en las primeras semanas de vida, alcanzando un máximo entre las 6 y 8 semanas para después declinar a niveles más estables cerca de las 12 semanas de vida.

Otros estudios norteamericanos encontraron curvas de llanto similares mostrando que luego del descenso a partir de la semana 12, aparece un período de estabilidad y disminución del mismo hasta el final del primer año de vida.

El patrón de llanto en la infancia es diurno, tiene un aumento característico de la intensidad en las últimas horas de la tarde y la noche, en los primeros 3 meses de vida no es modificable por el estilo de crianza, de hecho el llanto de los bebés en los primeros meses de vida se considera un reflejo de madurez fisiológica en el desarrollo neurológico.

Cuando el llanto de un bebé sano y bien alimentado se vuelve más persistente, inconsolable, excesivo o inexplicado se suele referir como cólico infantil o llanto excesivo.

Si bien los cólicos infantiles son una condición benigna y autolimitada son una fuente de disconfort para el bebé, los padres, otros miembros de la familia y cuidadores. De hecho, el vínculo con el hijo queda influenciado por la percepciónde los padres de la causa del llanto y su manejo.

En la actualidad, la causa del cólico infantil es desconocida dejando a los especialistas con el desafío. Esta revisión esta diseñada para proveer a los médicos guías para el manejo de los cólicos infantiles.

Definición                 

La mayoría de las definiciones del cólico infantil se focalizan en la duración del llanto o en el efecto que tiene en los cuidadores. Una revisión sistemática de las definiciones del cólico infantil reportó una variabilidad y falta de uniformidad en la definición, reportandose más de veinte definiciones diferentes en 39 estudios.

Los criterios de  Wessel’s también conocidos como la regla de los tres, define al cólico como paroxismo de irritabilidad, fussing o llanto con una duración mayor a 3 hs por día, más de 3 días por semana (en cualquier semana) en un bebé sano entre las 2 semanas y los 4 meses de vida.

Sin embargo, la medición de la duración del llanto puede ser desafiante en el hogar y en el ámbito asistencial, para la mayoría de los padres y médicos observar el llanto de un lactante sin evaluación ni intervención durante 3 semanas es inaceptable.

Para los investigadores es difícil objetivar el comportamiento basándose en los reportes paternos de más de tres semanas de observaciones lo que favorece el error en la evaluación del cólico infantil.

Por todas estas razones  los criterios de Wessel fueron considerados arbitrarios, dependientes de la cultura, poco prácticos para el uso, con muy poca valoración del tipo de llanto y con un uso incorrecto de la palabra paroxístico. Por estas razones ha habido varias versiones de las escalas de Wessel y se desarrollaron nuevos conceptos de cólicos infantiles.

Los criterios de Roma IV para desordenes gastrointestinales funcionales aparecieron en 2016 diferenciando la definición para pediatras clínicos e investigadores.


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