Personalidades Matanceras

Dr. Joaquín Pascual Gispert

Médico pediatra, considerado el padre de la neuropediatría cubana, quien realizó aportes científicos vinculados al diagnóstico y tratamiento de la epilepsia, errores congénitos del metabolismo, retraso mental, defectología y autismo.

Nació el 10 de abril de 1913 en Colón, Matanzas, su padre fue médico y director del hospital de Colón durante muchos años.

Desde su vida como estudiante comenzó a investigar y hacer algunos aportes a las ciencias, a pesar de trabajar y estudiar a la vez, llegó a ser el primer expediente de su curso, pero no pudo disfrutar de la beca que se le otorgara para los Estados Unidos, por turbias decisiones movidas por la corrupta política imperante en esa época.

Se graduó de médico en el año 1941, alcanzando una plaza de residente en el Hospital Calixto García. Tuvo que abandonar sus estudios de postgrado porque debió regresar a su natal Colón para ocuparse de la numerosa familia de su hermano, que había sido hospitalizado fuera de Cuba por una dolencia pulmonar grave. Habiéndose casado con María Teresa López, maestra normalista, permaneció durante un año en dicha ciudad y posteriormente se traslada a la ciudad de Matanzas. Allí ejerció como médico pediatra. Ocupó una plaza en el hospital provincial hasta que por causas de sus luchas clandestinas contra la dictadura de Fulgencio Batista queda cesante solo puede vivir del salario de su esposa y de los pacientes que podían pagarle la consulta o visita a domicilio. Antes de haber sido cesanteado tuvo una intensa actividad médica y científica en el hospital de Matanzas introdujo los llamado “staff meeting” para la presentación y discusión de casos.

En 1959 fue designado director del hospital provincial de Matanzas. Realizó grandes cambios en el orden médico y académico, mientras se mantenía como pediatra activo, no dejo de publicar y de realizar diversas actividades científicas en el mismo hospital. Reabrió las puertas de la escuela de Enfermería de la provincia de Matanzas, que fue fundada en 1900 y había sido cerrada en los últimos años de la dictadura batistiana. Durante la invasión por Playa Girón fungió como director del hospital terminal durante los días de la guerra. Al producirse un éxodo masivo de profesores y médicos de la Universidad de La Habana se solicito su incorporación como profesor de Pediatría. Así en 1961 se traslada a la capital nuevamente.

Durante sus últimos años de su vida, aún con la pérdida total de la visión, nunca dejo de estudiar, ni de asistir pacientes, en su calidad de profesor consultante, fallece a los 92 años en Ciudad de La Habana, el día 17 de marzo del 2005.

Hizo aportes importantes en el diagnóstico de enfermedades raras, no descritas en el país. Realizó más de 200 publicaciones en revistas y textos nacionales y extranjeros. Dentro de ella se encuentra la primera descripción del Síndrome de West en Cuba. Publicó en 1936 junto al eminente profesor Ángel Arturo Aballí, el estudio de un caso de una enfermedad genética no diagnosticada en Cuba y con muy poco pacientes reportados en el mundo.

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Armando Domínguez Marrero

Médico ginecobstetra de larga trayectoria, además ejerció la música lírica en Matanzas.

Nació en la ciudad de Matanzas, el 24 de diciembre de 1932.

Se graduó de Bachiller en Ciencias en el Instituto de Segunda Enseñanza de Matanzas, posteriormente estudia Medicina, graduándose en la Universidad de La Habana el 17 de diciembre de 1959.

Desarrolló su labor médica asistencial de postgrado en diversas zonas de la Sierra Maestra, destacándose en funciones de Trabajador Social, Educador, Alfabetizador, celebró bodas y bautizos colectivos. Culminada su labor de postgraduado regresa a su ciudad natal donde comienza a laborar como médico general en el Hospital de Santa Isabel (hoy Hospital Provincial de Matanzas José Ramón López Tabranes).

Trabajó además en distintos centros asistenciales como la Fundación Infantil, Banco de Leche, Puericultura, como pediatra junto a Armando Pancorbo, en la clínica mutualista de Matanzas (hoy policlínico de la playa Samuel Fernández Álvarez), hasta incorporarse a la plaza de ginecobstetra en el Instituto de Homicultura y la clínica Maternidad Obrera (actual Hospital Docente Ginecobstétrico de Matanzas) donde ejerció hasta su jubilación. En el año 1969 hizo sus ejercicios de grado junto al Dr. José González Monterrey en la Maternidad Eusebio Hernández Pérez en Marianao, en La Habana, siendo de los primeros especialistas con ese nuevo perfil que dio la Revolución, el de ginecobstetra.

Falleció en la mañana del domingo 15 de abril de 2001 en la ciudad de Matanzas.

 

Mayor Enrique Betancourt Nenínger

Médico militar. Desde pequeño quería ser médico para ayudar a los pobres. Cumplió misiones internacionalistas en África.

Nacio el 2 de octubre de 1943 , fue inscrito popr sus padres en el registro civil de Matanzas, en el tomo 55-11, folio 1, el 11 de diciembre del propio año posteriormente bautizado en Cruces.

En Octubre de 1962, ante un llamado de la Revolución para la formación de médicos, con vistas a contrarrestar el éxodo masivo de estos profesionales, va hacia La Habana para matricular en el I curso de premédico. Inicialmente es rechazado, pero logra resolver las dificultades que le impedían matricular y finalmente es incluido en el curso. Allí desempeña una labor política y de masas destacada, lo que unido a la seriedad ante el estudio y el trabajo, la disciplina y los buenos resultados docentes, le permitió ser seleccionado joven ejemplar primero, y luego procesado para su ingreso en la Unión de Jóvenes Comunistas UJC, que se hizo efectivo en Agosto de 1963.

Comienza como alumno ayudante de Anatomía en 1965 y al iniciar enero de 1966 ingresa voluntariamente en las FAR en respuesta a un llamado realizado para cubrir sus necesidades de médicos, y pasa al Hospital Militar Central Carlos J Finlay y es nombrado jefe del grupo docente.

Se gradúa de médico en Diciembre de 1969 y por su destacada trayectoria como estudiante, su disciplina, preparación profesional y condiciones políticas, es designado jefe del puesto médico del Estado Mayor General.

Terminado el servicio social en el PMS del MINFAR, comenzó en Mayo de 1972 la residencia de Medicina interna en el Hospital Militar Central Dr. Carlos J. Finlay. Allí estuvo hasta diciembre de ese año en que partió a cumplir su primera misión internacionalista en Guinea Bissau, la que tuvo una duración de un año. A su regreso, en diciembre de 1973, continúa sus estudios y concluye el primero y el segundo años de la especialización y en octubre de 1975 interrumpe nuevamente sus estudios para cumplir una segunda misión, esta vez a Angola.

Recibió numerosa condecoraciones. Muere el 19 de octubre de 1986 al estrellarse el avión del presidente Moisés Samora Machel cerca de Nkomati, Sudáfrica.

Fuente:

Enrique Sáez Diez Argüelles

Uno de los más notables hijos de Cárdenas, brillante médico y modelo de Alcalde.

Nació en la ciudad de Cárdenas en el año 1904, cursando sus estudios de Bachillerato en el Colegio “La Progresiva” de esta ciudad, pasando a la Universidad Nacional donde se graduó de Médico Cirujano en el año 1930.

Más tarde hizo la especialidad de bacteriología y ejerció como médico interno en el Hospital “Calixto García” de Ciudad de La Habana, retornando a su ciudad natal a formar parte del cuerpo facultativo de la Clínica Cárdenas, como médico-interno.

Fué médico de sanidad y tamblén ejerció su especialidad en el Laboratorio del Dr. Rojas en la Perla del norte como médico biológico, siendo también Jefe del Servicio Médico Municipal en el año 1934.

No obstante toda la actividad desarrollada por el dinámico Alcalde de Cárdenas, en beneficio de la buena marcha de esta administración, también dedica a su innumerable clientela su más decidida atención, siendo el Dr. Enrique Sáez Diez de Argüelles, Jefe de los Laboratorios de la moderna Clínica Cárdenas.

Siendo médico federado, es miembro del Colegio Médico de Cárdenas, y de otras instituciones afines con su especialidad de bactereología.

Durante su mandato supervisaba los servicios médicos municipales para que se le diera la mejor atención al pueblo pobre, y tanto este, como la clase media y pudiente, veían en el Dr. Enrique Sáez, al perfecto alcalde, que le hacía falta a la ciudad de Cárdenas en aquel momento.

 

Ercilio Vento Canosa

Doctor en Medicina, especialista de 1er y 2do Grado en Medicina Legal, profesor de Medicina Legal y ética Médica de la Facultad de Ciencias Médicas de Matanzas, investigador Auxiliar; profesor de Antropología Sociocultural, maestro en Espeleología e historiador de la Ciudad de Matanzas.

Nace en Matanzas, el 17 de octubre de 1947. En 1964 fundó el primer movimiento de investigación espeleológica en la provincia de Matanzas, lo cual puso en relieve la potencialidad del carso matancero y añadió al conocimiento de la geografía nacional la existencia del mayor sistema cavernario freático del país. Por primera vez Matanzas apareció como referencia obligada en cualquiera de las publicaciones espeleológicas del mundo, por ser la sede de uno de los más grandes sistemas subterráneos en su tipo.

Inicia su actividad en la colaboración con la defensa. En ese mismo período dirigió el Museo de Historia Natural del Instituto Preuniversitario de Matanzas, cerrado desde hacía largos años. En esta labor se logró el rescate de importantes piezas, se incrementó su colección y se llevó al conocimiento de estudiantes y profesores el valor de tan histórico museo. En 1967 realizó el primer descubrimiento de evidencias aborígenes en el centro de la provincia, lo cual permitió conocer nuevas hipótesis sobre el poblamiento indígena del área de Canímar. En 1969 realizó el estudio de 1250 cavidades subterráneas y creó el primer catastro militar y civil de las cuevas de Matanzas.

En 1974 fue el primero en descubrir y describir la existencia de gérmenes patógenos en el medio subterráneo. En 1975 creó y publicó el método para la determinación de fechados por cuantificación de colágeno, lo cual permitió ordenar toda la cronología aborigen del país. En su trabajo de tesis para la obtención de la especialidad, fue el primer latinoamericano y el octavo investigador en el mundo en crear un método para el cálculo de la edad a través del estudio histológico de un hueso, técnica que le valió la asesoría del Dr. Douglas Ubelaker, antropólogo forense del FBI y Curator del Departamento de Antropología de la Smithsonian Institution. La técnica creada es totalmente original.

En 1978 fue el fundador del primer Comité Espeleológico de Cuba, lo cual sirvió de base a la constitución de la futura estructura de la Sociedad Espeleológica del país. En 1982 descubrió el sitio funerario aborigen a cielo abierto mayor de Cuba, en la margen occidental del río Canimar. En ese período trabajó con arqueólogos de renombre como Betty Meggers, de la Smithsonian Institution, Fernando Luna Calderón, de la Universidad Autónoma de Santo Domingo y Marcio Veloz Magliolo del Museo del Hombre Dominicano. Por este tiempo colaboró en la identificación y recuperación de los únicos incisivos de foca prehistóricos de Cuba, lo cual demostró inequívocamente su presencia en Matanzas.

En 1985 fue director de la primera escuela de espeleología de la región central de Cuba, creada en Matanzas y elegido Vicepresidente de la Sociedad Espeleológica de Cuba. En 1989 y ya como Jefe del grupo Nacional de Espeleosocorro, fue electo Secretario Adjunto de la Comisión Internacional de Espeleosocorrismo, para el área de América Latina y el Caribe, en el curso del X Congreso Internacional de Espeleología celebrado en Budapest, Hungría.En 1990 presentó en un Congreso Internacional las pruebas de la existencia de Sífilis entre los aborígenes de Cuba, descubiertas por primera vez en Matanzas y publicó el primer ensayo médico total sobre la paleopatología aborigen de Cuba. De 1994 a los finales de esa década, creó y presidió la primera Comisión de Determinación de Aptitud para el Régimen Penitenciario. Fue designado Delegado de la Fundación Antonio Núñez Jiménez de la Naturaleza y el Hombre logrando que se decretaran Patrimonio Nacional la Caverna de Bellamar, la Caverna de Santa Catalina y el Sistema Cavernario de Bellamar o Cuevas de Bellamar, como legado al acervo cultural y natural de Matanzas.

En 1997 identificó definitivamente los caracteres negroides de una población aborigen en las inmediaciones de Matanzas. Por primera vez se hizo público lo definitivo de este hallazgo para confirmar el carácter multirracial de los aborígenes de América. Es designado miembro del Consejo Editorial de “Arqueología sin Fronteras”, España. En 1998 desarrolló un método para la identificación de traumatismos premorten en restos óseos, lo cual permitió la solución de casos de investigación policial en Matanzas. Creó desde 1986 la primera recopilación de sustancias tóxicas en uso por los practicantes de la hechicería moderna en Matanzas, para su manejo criminalístico. Rescató para el patrimonio nacional el cuerpo de Josefa Ponce de León, única persona conservada en el país con las técnicas tradicionales del Siglo XIX.

En 1998 fue elegido Presidente de la Sociedad Espeleológica de Cuba en sustitución del Dr. Antonio Núñez Jiménez, a su fallecimiento. En ese mismo año fue distinguido con la réplica de la canoa aborigen hallada en el municipio de Martí, en ocasión del centenario de dicho pueblo, como reconocimiento a la labor de estudio de las comunidades aborígenes de Matanzas. En esta especial oportunidad recibieron la distinción el Comandante en Jefe Fidel Castro, el Ministro de las Fuerzas Armadas, General de Ejército Raúl Castro, el Ministro de Cultura Abel Prieto, el Historiador de la Ciudad de La Habana, Eusebio Leal, el Presidente de la Asamblea Nacional Ricardo Alarcón y otros intelectuales como el Dr. Armando Hart y Cintio Vitier.

Laboró en investigaciones paleontológicas con el Dr. Ross Mac Phee, Curador de Vertebrados del Museo de Historia Natural de Nueva York y arqueológicas con Eduard Alexandrenko, del Instituto de Antropología de San Petersburgo. A inicios de 2001 publicó el libro “Alma de la Ciudad” obra que complementa otros dos libros dedicados en exclusivo a Matanzas, divulgado por el país y el extranjero. La obra dedicada a Matanzas ha sido filmada para la televisión y divulgada en toda América, Europa y África.En 2003 publicó su libro “La Ultima Morada”, primer y único estudio histórico de los cementerios de Matanzas, obra a la cual dedicó 30 años de investigaciones. En 2004 alcanza la categoría de Investigador Auxiliar por la Comisión de la Academia de Ciencias de Cuba.

En 2005 fue designado Profesor Invitado de la Facultad de Derecho de la Universidad Camilo Cienfuegos de Matanzas y Titular de Antropología Sociocultural de la Sede Universitaria Medardo Vitier Guanche, de Matanzas. Designado miembro del grupo redactor de la “Historia de Matanzas” para el capítulo “Prehistoria”. En diciembre de 2005 se publica “La Momia de Matanzas. Un Encuentro en la Historia”, libro que recoge toda la investigación, histórica, antropológica y médico legal, luego de 25 años de trabajo que concluyen con la reconstrucción del rostro real de Josefa Ponce de León, único cuerpo momificado que se conserva con las técnicas del siglo XIX. Este libro resulto ganador del Premio Anual de Salud para el año 2006.En el año 2007 publica una plaquet dedicada al Día Mundial del Alzhaimer titulado “Si alguna vez…”, traducido al inglés y divulgado en Estados Unidos de América En diciembre de 2006 es elegido para formar parte del grupo internacional que se ocupa de las investigaciones del origen del hombre, dirigido por el Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social donde participan los más prestigiosos especialistas mundiales.

Miembro de la Sociedad Cubana de Medicina Legal, Sociedad Cubana de Historia de la Medicina, Sociedad Cubana de Historia de la Ciencia y la Tecnología, Sociedad Cubana de Ingeniería Sanitaria y Ciencias del Ambiente, Sociedad Cubana de Antropología Biológica, Sociedad Cubana de Medicina Familiar, Sociedad Cubana de la Cruz Roja, Sociedad Cubana de Anatomía Patológica, Sociedad Espeleológica de Cuba, Unión Nacional de Historiadores de Cuba, Asociación Cubana de Esperanto, Asociación Numismática de Cuba, Sociedad Epigráfica Española, Grup Espeleologic Vilanova i Piera, Federación Territorial Valenciana de Espeleología, Sociedad Cubana de Geología, Asociación de Lengua y Cultura Catalana, Sociedad Espeleológica Italiana, Sociedad Cubana de Medicina Tradicional, Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba, Sociedad Económica de Amigos del País.

En 1964 funda el primer movimiento de investigación espeleológica en la provincia de Matanzas. En 1965 sus investigaciones acerca de la prehistoria cubana en el cementerio de San Carlos lo llevan a encontrar la momia y lo han convertido en un erudito de nuestros días.Este investigador hospedó una momia en su casa por espacio de 20 años. Fue un suceso algo extravagante a los ojos de no pocos matanceros. El incidente estrafalario lo tuvo sin cuidado, a este respecto Vento expresó: “Estoy absolutamente acostumbrado a convivir con algo tan natural. El despojo humano no es nada del otro mundo, aquí se le custodió con respeto hasta que el Museo poseyó las condiciones necesarias” El azaroso episodio se devela ahora en todos sus pormenores en un volumen bajo el título: La momia de Matanzas, un encuentro con la historia.

En ocasión de la creación del actual Museo Provincial Palacio de Junco, donó toda su colección arqueológica a los fondos del museo y realizó el montaje de su sala de arqueología, la mayor y más rica de la provincia y una de las más importantes del país. Realizó las primeras investigaciones que revelaron la existencia de migraciones aborígenes a Matanzas de grupos no mongoloides. Es el descubridor de la sífilis precolombina en Cuba. Como miembro del Consejo de Redacción del Semanario Yumurí, publicó crónicas, tradiciones y leyendas de Matanzas, recogidas luego en el libro “Rincones Perdidos” es un libro dedicado en exclusivo a Matanzas y su historia.

En ocasión del Tricentenario de la Ciudad, publicó además la primera compilación sobre historia aborigen de Matanzas. Creó en la Facultad de Ciencias Médicas la primera Cátedra de Paleopatología y única existente en el país. En el marco de este evento constituyó la mayor y única colección de piezas paleopatológicas de Cuba, por lo que Matanzas se convirtió en referencia obligada para estos estudios. Descubrió un método para la identificación del sexo por el estudio histológico del hueso.En ese tiempo desarrolló los primeros elementos identificativos para la raza con proceder semejante y ha sido el primer y único cubano en realizar estudios microscópicos en restos óseos del hombre de Neandertal. Propuso, y fue aceptado, como símbolo de la ciudad de Matanzas, las columnas del puente Lacret Morlot. Realiza un programa en la televisión nacional sobre divulgación histórica en tradiciones y leyendas de Cuba y dos programas en la radio provincial dedicados a la divulgación científica. Posee más de 100 publicaciones entre artículos, monografías, ensayos y libros en Cuba, Francia, España, Italia, Venezuela, Rusia y Estados Unidos. Es miembro de 16 Sociedades cubanas y extranjeras. Actualmente es Presidente de la Comisión de Monumentos de Matanzas y de la Sociedad Espeleológica de Cuba, cargo que desempeña desde 1998.

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Eusebio Hernández Pérez

Patriota, médico y científico cubano, especialista en Obstetricia y Ginecología. Combatiente de las tres guerras del Siglo XIX por la independencia de Cuba. Como hombre de ciencias obtuvo notables reconocimientos y dejó una apreciable obra escrita en el terreno de la Obstetricia y la Ginecología. Fue un destacado revolucionario cubano, historiador y partícipe de los hechos narrados, y un excepcional profesor de Obstetricia y Ginecología de la Universidad de la Habana durante 30 años.

Eusebio Hernández Pérez, nace en Colón, provincia Matanzas, Cuba, el 18 de enero de 1853.

Para 1887, termina la licenciatura en Medicina en Madrid y luego, teniendo en cuenta el fracaso del movimiento revolucionario del 1884 al 1886, sostenido tenazmente por los Generales Máximo Gómez, Antonio Maceo, Crombet, Carrillo(Pancho), Emilio Núñez, otros muchos ilustres cubanos y él mismo y provisto de una licencia del General Gómez y de acuerdo con Carrillo, Leandro Rodríguez y otros amigos, decide marchar a Europa para hacer una especialidad que le permitiera volver a Nueva York a poner en práctica sus anhelos patrióticos. De este modo, realiza estudios de Obstetricia y Ginecología en París – donde, en 1889, conoce a Pinard, cuya historia científica y política él mismo considera que tiene muchos puntos de semejanza con la suya.

Esta circunstancia, entre otras, le valió las simpatías de Pinard (a quien considera un gran patriota), y le permitió figurar entre los discípulos del reformador de la Obstetricia contemporánea en la Clínica Baudelocque, al frente de la cual figuró, desde 1890, como profesor de partos de la Facultad de París.

Su dedicación al estudio de su carrera, con ser altísimo, fue inferior a su compromiso con la Patria. El mismo hombre que en 1883 desde Tegucigalpa escribía a Maceo que estaba ocupadísimo con su creciente clientela, pero que no se acordaba del negocio cuando pensaba en Cuba, tomó la decisión de escoger esta especialidad, pero subordinándola siempre a las necesidades del movimiento revolucionario.

Su salud se resentía con su avanzada edad. En 1926, él mismo se diagnosticó un cáncer de colon, planificando la operación que a su juicio debía hacérsele, evitando lo que hoy se llama colostomía, ante lo cual prefería la muerte.

Ningún médico se atrevió a intervenirlo quirúrgicamente de acuerdo a sus instrucciones ni en La Habana, ni en Nueva York, y ni siquiera en París. Ese riesgo sólo lo asumió el Dr. Seller en Berlín, con absoluto éxito, aunque para consolidarlo hubo de mantenerse allí seis meses con un tratamiento permanente de desinfección. Su viaje de ida fue costeado por orden de su viejo amigo de la Guerra de Independencia, el Secretario de Instrucción Pública, General José Braulio Alemán, y su regreso por barco, el 2 de junio de 1928 fue apoteósico, siéndoles impuestas en el Teatro Nacional la Gran Cruz de Carlos Manuel de Céspedes, y la Orden de la Cruz Roja Nacional, los dos galardones máximos del servicio ciudadano y científico.

Eusebio Hernández fallece en La Habana el 23 de noviembre de 1933, víctima de un edema agudo del pulmón y es sepultado en la Necrópolis de Colón al día siguiente en un panteón familiar. El hecho de haber presidido el acto e impuesto las órdenes el presidente Machado hizo que, en su muerte, las organizaciones estudiantiles se negaran a que Hernández fuera velado en el Aula Magna de la Universidad, siéndolo en la Academia de Ciencias.

Fuente:

  • Leonardo Depestre Catony y Luis Ubeda Garrido. Personalidades cubanas siglo XX. La Habana: Editorial de Ciencias Sociales, 2002. ISBN 959-06-0448-X.
  • Julio A. Mella. “Los falsos maestros y discípulos”. En: Documentos y Artículos. La Habana: Editorial Ciencias Sociales; 1975, p. 118.
  • Eusebio Hernández. “Manifiesto al país”. Heraldo de Cuba. I (86):6; 20 de mayo de 1912.
  • Eusebio Hernández. El período revolucionario de 1879-1895. La Habana: Imp. El siglo XX; 1914, p. 35.
  • Heraldo de Cuba.XII (307):1; 4 de noviembre de 1923.
  • Carbonell MA. Eusebio Hernández. La Habana: Editorial Guáimaro; 1939, t. II, p. 72-73.
  • Irene Portuondo Pajón. Dr. Eusebio Hernández: “Verdadero hombre de ideas avanzadas”. Rev Haban Cienc Med. 2008; 7(1).
  • Serra Pérez A. Oración Anual Dr. Eusebio Hernández. Pub. Ofi. Historiador de la Salud Pública, La Habana: 1953. En: Rafael Cepeda. Eusebio Hernández. Ciencia y Patria. La Habana: Editorial Ciencias Sociales; 1991, p. 10.
  • Federico de Torres. La asamblea universitaria del 12 de enero de 1923. La Habana: s.p.
  • Archivo Histórico Municipal de Colón. Pardo González, Brígido Ariel.” Apuntes sobre la represión anti-Independentista en Colón de 1868 a 1878”. Colón 1990. (inédito). Equipo de investigación de Historia Local. Colón. “Apuntes para la Historia de Colón hasta 1980” (V. 1). Colón. 1992. (inédito)
  • Museo Municipal “José Ramón Zulueta”. Colón. Fondo Colección de Documentos del Dr. Eusebio Hernández. Prado Juvier, Irma y Pablo Domínguez Monzón. “Colección de Documentos del Dr. Eusebio Hernández”. Colón. 2004. (inédito).
  • Julio Ortiz Pérez. Oración Anual Dr. Eusebio Hernández. Pub. Ofi. Historiador de la Salud Pública, La Habana: 1950. En: Rafael Cepeda. Ob. Cit., p. 10-11.]

 

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